Y es que cuando todo va tan mal que llevas tiempo llorando a cada hora, sin sonreír, cuando todo te sale mal, cuando crees que no tienes a nadie cerca que te apoye y te quiera, cuando odias todo y a todos, cuando solo quieres desaparecer... No te queda otra que pensar "ya no puede ir a peor" y descuidas todo lo que sucede a tu al rededor. Es entonces cuando todo empieza a mejorar. Cuando menos te lo esperas, suceden cosas que te hacen feliz. Cuando creías que no volverías a reír, aparece alguien que te hace sonreír sin parar, que te recuerda que hay motivos por los que seguir y te hace sentir querida de nuevo. Y, poco a poco, dejas de llorar y empiezas a sonreír; dejas de odiar y vuelves a amar. Es increíble como hay personas que nos marcan tanto.
La gente suele decir que estemos atentas, porque en cualquier momento puede aparecer alguien especial y debemos tener los ojos bien abiertos; pero yo creo que lo que debemos hacer es seguir con nuestra vida, sin buscar el amor ni la felicidad; porque llegarán cuando deban y estemos preparados, no cuando nosotros queramos. Las cosas ocurren por alguna razón, y no debemos forzalras; sino dejarnos llevar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario