Cómo manipular a chicos inocentes para que se enamoren tanto de ti que duela:
Paso uno. Haz que se enamoren de tu cuerpo. Pon sus manos en tu cintura o bájate demasiado los tirantes de la camiseta o mándales fotos de tus largas y desnudas piernas. Tanto si les gusta como si no, buscarán tu cara por la noche, cuando estén desnudos, cuando son más vulnerables.
Paso dos. Haz que se enamoren de tu mente. Recuérdales lo inteligente que una mujer puede ser. Escríbeles poesía y hazla buena. Pregúntales sobre los orígenes del universo. Ved una película que estés segura que nunca haya visto y habla sobre el uso de la luz y el color en las distintas escenas. Han crecido al rededor de televisores y pantallas de cine, pero nunca se han parado a pensar el por qué de un color o de un cierto tono de luz.
Paso tres. Hazles creer que tú también les quieres. Recorre tus dedos suavemente por su pelo. Saborea de verdad sus labios cuando lo beses. Habla sobre huir a Praga o a París o a los Alpes. Cuando lo tengas enganchado, dile que a veces sueñas con peinar a tu hija, o lavar los pantalones manchados de barro de tu hijo. Un hombre joven es evolutivamente incauto para la paternidad como su pareja femenina. No será capaz de imaginar un futuro tan prometedor con nadie más.
Paso cuatro. Corre. Decide que no mecesitas su corazón entregado y corre. Deja una nota en la nevera diciendo que no volverás. O no la dejes. Acuéstate con un empresario borracho y no te des tu teléfono. No te arrepientas de tu amor. Todos son iguales. Todos son iguales. Tú eres mcho mejor que sus corazones frágiles.
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