Recuerdo que una vez me dijiste que siempre estarías aquí, a mi lado; que nunca te irías, que siempre estarías dispuesto a ayudarme, a apoyarme, a consolarme. Recuerdo que tú eras mi sonrisa de cada mañana, mis noches en vela tumbada en la cama, el único pensamiento que tenía a cualquier hora del día. Recuerdo que tu me iluminabas, me guiabas hacia la felicidad y me siempre me hacías reír. Recuerdo que dijiste que siempre me amarías. Recuerdo lo que una vez sentí al ver tus ojos, al escuchar tu voz, al pensar en ti, en mi; en los dos. Recuerdo lo que sentía cuando me querías, cuando pensabas en mi y me dedicabas bonitas palabras de amor. Recuerdo que una vez me dijiste que te hacía feliz, que no podías vivir sin mi, que era todo lo que necesitabas para sobrevivir.
Recuerdo lo que sentí cuando te marchaste, cuando dijiste que lo nuestro ya no iba a ninguna parte, cuando dejaste de hablarme. Recuerdo esa sensación de dolor, de tristeza, de soledad. Recuerdo lo que es sentirse incomprendida, lo que es llorar sola, lo que es estar perdida. Recuerdo que una vez me sonreíste, me hiciste reír, me hiciste feliz. También recuerdo que una vez me mentiste, te alejaste, me abandonaste. Más de una vez recuerdo haber llorado por ti, haberme sentido morir; haber querido desaparecer, huir, olvidarme de ti. Recuerdo que nunca lo conseguí, que seguí pensando en ti, que seguí amándote. Recuerdo que una vez me hiciste soñar. Recuerdo que mas tarde me quise matar. Recuerdo que te quise, que me quisiste, que te fuiste y te perdí.
Hoy lo recuerdo todo. Te recuerdo a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario