Dolor

6 abr 2013

Aquella lágrima solitaria se deslizó cuando estaba sentada con su fiel amiga y consejera la soledad; se deslizó como una manifestación del dolor que nadie ve, que nadie sabe qué le hace inconscientemente, con el dolor interno que cada día forma un nudo más grande en su garganta, que despedaza lentamente su alma, y quiebra con tanta rudeza su corazón.
Ese dolor que demuestra su inseguridad.
Ese dolor que da a conocer sus miedos.
Ese puto dolor que no puede compartir con nadie, porque todos quedarían impresionados de saber que ellos mismos lo causan, ella no se daña físicamente pero créeme que el daño que se hace mentalmente es tan grave como cualquier cortada que necesite puntos.
Pero sin embargo, ella sonríe y trata de buscarle el lado positivo, que no lo encuentra, pero lo intenta, y lo intentará, hasta el día en que su dolor y su miedo logren cesar.

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