He estado pensando sobre tus ojos, y cómo me vuelven loca porque todo cuanto quiero hacer es mirarlos de cerca. No sé cuánto brillarán al sol o bajo la luz de una farola, pero apuesto a que será un brillo intenso. Sé que tus ojos me dejan sin aliento, como cuando quiero coger un cuaderno y escribir hasta llenarlo. ¿De dónde vienen, y sabe la persona que te los dio lo injusto y maravilloso que es? Ahora me estoy sintiendo como una loca, porque estuvieron lo suficientemente locos como para darte algo tan perfecto.
Quiero ver cómo se cierran tus ojos cuando escuchas sonidos que te gustan. Quizás mi voz podría llegar a hacerte cerrarlos. Quizás se cerrarían en mi salón mientras escuchamos canciones. Hay una canción que dura unos cinco minutos, y que sería perfecta. Quizás en algún momento de esos cinco minutos hablaríamos de amor y helado rodeados de la poca luz que entre de la calle. Tus ojos brillarían con profundidad, y yo querría tocar el piano. Ni siquiera sé tocarlo. Me pondría roja por lo nerviosa que me pone estar a tu lado con poca luz, y no quiero saber cómo estaría si no hubiese luz. Pero como ahora mismo solo estamos tú y yo, lo diré: me matarías si me mirases en la oscuridad. No me importaría que lo hicieses.
Se haría tarde y todo se volvería morado en el reflejo de mi ventana, excepto tus ojos, porque son así de fuertes. Mantendrían su precioso color y yo los recordaría por siempre. Y mis ojos, no creo que los echases de menos, porque no se irían nunca. Me mantendrías despierta toda la noche. Y solo quizás, te quedarías conmigo. Necesito saberlo con certeza.
Sí, esto es para ti.
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