No puedo más. Lo intento y lo intento, pero no puedo más. Estoy demasiado cansada; "¿de qué?" me preguntan todos, y la verdad, no lo sé. Es un tipo de cansancio que no se va durmiendo, podría dormir tres días seguidos y seguiría cansada; agotada más bien.
Estoy cansada de sentirme sola, de sentir que no le importo a nadie, cansada de que la gente solo se interese por mi cuando necesitan algo, cansada de que cuando necesito a alguien nunca hay nadie ahí. Cansada de odiarme, de odiar a todo el mundo, cansada de tanto odio. Cansada de llorar, no hay noche en que no me vaya a la cama con lágrimas en los ojos, no hay día en que no me despierte con ganas de llorar por no poder seguir durmiendo, "descansando" aunque sepa que mi cansancio no se va a ir así de fácil. Estoy cansada de sentir una angustia en el pecho las veinticuatro horas del día los siete días de la semana, cansada de no saber de dónde viene ni cuándo se irá.
Estoy cansada de todo, cansada de mi. Y hay días (cada día) en que daría lo que fuera por no salir de la cama; no os confundáis, no es pereza lo que hace que quiera quedarme, es agotamiento.
Estoy cansada de tanta tristeza, de tanto dolor. Y sí, sonará un poco fuerte, pero hay muchos días en los que creo estar cansada de vivir; o al menos, de vivir así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario