Ya no lo quieres

23 nov 2015

Ya no lo quieres, pero a veces cuando miras al cielo parece ser del mismo tono azulado que sus ojos. 
Ya no lo quieres, pero a veces cuando estás de camino a casa en el autobús, cambiando de canción constantemente y te encuentras con esa canción que solíais cantar juntos, te encuentras con un abrumador dolor en el pecho. 
Ya no lo quieres, pero a veces te acuerdas de su risa y se te forma un nudo en la garganta porque solía ser tu sonido favorito en el mundo entero. 
Ya no lo quieres, pero a veces te encuentras a ti misma pensando en él y en todos los recuerdos que tenéis juntos. 
Ya no lo quieres, pero a veces cuando has bebido tanto que ni siquiera te acuerdas de tu nombre, te acuerdas del suyo. Te acuerdas de la forma en que te abrazaba, la forma en que te besaba, la forma en que te hacía sentir especial. 
Ya no lo quieres, pero a veces cuando estás andando de camino a casa te tienes que desviar, porque hay caminos por los que duele demasiado pasar, especialmente ese en el que te cogió de la mano, te miró a los ojos y te dijo que te quería por primera vez. 
Ya no lo quieres, pero a veces cuando estás en clase, o en la cama, o viendo una película, o escuchando música, te das cuenta de que se ha ido y lloras y lloras, pero juras que ya no lo quieres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario